1848, CRÒNICA NEGRA

L’any 2023, Guimerà va esdevenir escenari fictici (2023, COM LA TOSCANA) d’una sèrie de televisió Doctor Death del gènere que anomenem en l’actualitat true crime, on s’examina un crim real i es detallen les accions de les persones implicades. És allò que sempre havíem conegut amb el nom de ‘crònica negra’. Els més grans recordaran diaris dedicats a aquesta temàtica, l’emblemàtic El Caso, o programes molt més recents i d’actualitat a la televisió com Crims.

Doncs bé, fa més de 170 anys, Guimerà va esdevenir també escenari, aquest cop real, d’uns fets força escabrosos.

L’Antonio Gilabert de ca l’Aiguadé, va trobar la noticia d’aquests fets en el llibre HISTORIA DE LAS ESCUADRAS DE CATALUÑA. Su origen, sus proezas, sus vicisitudes. Intercalada con la vida y hechos de los más célebres ladrones y bandoleros, de D. José Ortega y Espinós.

La idea inicial era la de resumir la història en aquesta entrada, però segons anava llegint, vaig quedar completament atrapat per la narrativa dels fets, així que prefereixo posar a continuació l’article complet.

Queda clar que eren altres temps i això de deixar el misteri fins al final, els girs de guió… encara no es portava. En el títol, l’autor ens fa espòiler de tot el que va passar, no deixa res a la imaginació: SECUESTRO Y ASESINATO DE D. JOSÉ FERRÉ, VECINO DE BELLTALL, CUYO CADÁVER FUÉ DEVORADO POR LAS FIERAS.

Queda clar, oi? Això sí, val la pena llegir aquesta història per saber com es van desenvolupar aquests esdeveniments macabres.

Hem intercalat diversa informació que hem recopilat, com el lloc on es va produir dit segrest, el Muró, en el trajecte entre Verdú i la Portella. I també una especulació sobre quina podria ser la ‘cova’ en una zona boscosa de Guimerà, que es menciona en el relat.

Jordi Sender, Antoni Gilabert

 


SECUESTRO Y ASESINATO DE D. JOSÉ FERRÉ, VECINO DE BELLTALL, CUYO CADÁVER FUÉ DEVORADO POR LAS FIERAS.

I

Francisco Roselló (a) Cabalé, natural de Guimerá, era un sujeto de unos treinta cinco años en la época de los sucesos que vamos a referir (1848). Vivía en el mismo pueblo de su naturaleza, en donde gozaba de la mayor reputación y buena fama. Era devoto y caritativo, acompañaba siempre el santo Viático, frecuentaba todos los días el templo del Señor, en donde se le veía arrodillado orando muy compungido y devoto. El día 26 de setiembre, nuestro devoto, tenía en su casa unos amigos, cuyos nombres eran el terror y espanto del país. Habían entrado de noche por una puerta falsa que comunicaba con el campo. Oigamos su conversación, y nos convenceremos de que el tal Roselló no era más que un hombre vil y asesino, que quería cubrir sus maldades con la capa de la hipocresía más refinada.

── Os digo, decía Roselló, que positivamente sé que podremos cogerle el día dos de octubre a su regreso de Verdú.

── ¿Cómo has podido averiguar eso?

── Pues ¿acaso no soy yo conocido de José Ferré y de toda su familia? Me hallaba presente en el pueblo de Belltall en el momento en que Ferré se despedía de su familia para marcharse a Verdú, y pude muy bien enterarme del día fijo de su regreso.

── Vamos, que eres un hombre de mucho provecho para nuestro oficio. Quedamos todos citados para dicho día dos, en el punto llamado el Muro, termino de Verdú.


Muró, ubicació al municipi de Verdú


── No faltaremos, dijeron los demás amigos de Roselló.

He ahí los nombres de dichos amigos: Ramon Costa (a) Corona, capitán de ladrones, Antonio Sans (a) Cano, natural de Guimera, Francisco Mata, Antonio Monné (a) Pardalet, Roque Solé (a) Boté, Pablo Isern, Antonio Bernat (a) Gravat de Vallbona y Juan Chinchó. Todos esos pertenecían a la cuadrilla de malhechores capitaneada por el expresado Corona. Roselló era también individuo de la misma, con la particularidad, que después de haber preparado y tomado parte en los robos y asesinatos de la cuadrilla, se volvía a su pueblo, en donde con su hipocresía y fingidos actos de devoción, encubría sus maldades y delitos. Realmente el hipócrita Rosello. no se había equivocado en lo que había dicho respecto al regreso del desgraciado Ferré. El día dos de octubre del expresado año 1848, a la caída de la tarde, Roselló regresaba con su ganado desde Verdú en dirección a Belltall. Al llegar al punto llamado el Muro, le pareció que oía el murmullo de algunas voces humanas que salían de un bosquecillo muy inmediato al camino. No se equivocaba, era el bandido Corona que, como capitán de la cuadrilla, daba sus últimas disposiciones, cuyas consecuencias tan fatales debían ser para el desgraciado Ferré.

── Seguidme, decía, vosotros dos, Cano y Mata pues para coger a un hombre somos de sobras. Vosotros quedaos aquí prevenidos por lo que pudiese suceder.

Entre tanto Ferré había llegado a la parte del camino que linda con dicho bosquecillo, estando por lo mismo a cuatro pasos de los bandidos. Saltan de improviso los tres ladrones ya citados y se arrojan sobre el indefenso Ferré, lo derriban en el suelo y le aturden con algunos golpes. En seguida le apuntan sus carabinas, intimándole que iba a morir al menor movimiento que hiciera. ¿Qué resistencia podía oponer un hombre solo desarmado contra tres decididos y armados? La víctima fue atada y conducida a un bosque muy sombrío, situado en el término de Guimerá. Allí se le hizo escribir una carta a su familia, en la cual se pedían ciento cincuenta onzas en oro para su rescate, amenazándola con la muerte del preso, caso que dicha cantidad no fuese entregada en el día, hora y lugar que en la misma se designaba. Después hicieron entrar al cautivo en una cueva húmeda y fría, teniéndole siempre atado y amenazándole con la muerte a cada momento. La familia de Ferré no era tan acomodada, que tuviese a la mano la cantidad que le pedían, así es, que dijeron a los portadores de la carta, que lo fueron el mismo Roselló y Roque Solé, que harían lodo lo posible para reunir dicha cantidad, que interín les suplicaban que se interesasen con los bandidos a fin de que no maltratasen al preso, y esperasen el resultado de sus activas diligencias. En esto el sub-cabo de la subdivisión de San Martin de Maldá, D. Juan Martí, después cabo de la ESCUADRA de Arbós, habiendo tenido noticia de tan desagradable suceso, se había puesto en movimiento con Ios mozos de su mando, con aquel celo y actividad que tanto les distingue. Los bandidos sabían que dicho sub-cabo tenía mucho prestigio en el país, que contaba en el con numerosísimos confidentes, y por consiguiente, temieron que si no precipitaban el negocio, sería fácil que fuesen descubiertos y rescatado el preso antes de pagar la cantidad. Como por otra parte algunos de la cuadrilla a más de Roselló, no eran tenidos por bandidos, sino que vivían en sus casas, confundidos con los demás vecinos honrados, así es, que a estos, les pesaba mucho el tener el negocio pendiente, puesto que les obligaba a ocuparse de la custodia del preso, y de las gestiones para el cobro de la cantidad pedida por su rescate. En esto Rosello sugirió la idea de matar al preso, y proseguir las gestiones con la familia como si realmente aquel existiera.


En el document CONTRIBUCIÓ AL CATÀLEG ESPELEOLÒGIC DE L ÚRGELL (Gener Aymamí – Jordi de Valles) es fa un inventari de 21 cavitats de la comarca. N’hi ha 3 properes a Guimerà, una a tocar del lloc on es van produir els fets. Però com l’autor ens indica que la dita cova era dins el municipi de Guimerà, hem seleccionat la número 7 com la més probable. Això sí, volem deixar clar que estem especulant a partir de la poca informació disponible.


── De este modo, añadió, lograremos nuestro objeto sin exponernos a perderlo todo. Porque no debiendo guardar al preso, cada uno se dirigirá a su lugar, quedando dos solamente para vigilar el punto en que se nos debe entregar el dinero.

── Tiene razón, dijeron los otros, quedando desde aquel momento decretada la muerte del infeliz Ferré.

Cuatro días habían transcurrido desde el día en que este desgraciado había caído en manos de aquellos hombres sin entrañas ni corazón. Abatido por la falta de alimentos, castigos y amenazas que se le hacían a todas horas, estaba el infeliz acurrucado en un rincón de la cueva, cuando Corona le tocó por el hombro y le dijo:

── Levántate, que debemos partir.

── Debo deciros que estoy tan débil y extenuado que no me siento con fuerzas para seguiros si la jornada ha de ser algo larga.

── No tengas cuidado: debemos andar poco y luego ya descansarás para siempre.

── ¿Me queréis matar?

── Sigue, y lo verás.

── Por Dios, tened piedad de mí y de mi desgraciada familia.

── Sigue, y acabemos de una vez.

Entonces el desgraciado Ferré se levantó con bastante trabajo, ayudado por sus mismos verdugos, y siguió conducido en medio de ellos fuertemente atado. Solamente Corona y otro bandido le acompañaban. Caminaron por espacio de una hora, cuando el preso sintió que sus fuerzas le abandonaban enteramente.

── No puedo andar más, dijo suspirando.

── Lo mismo da, dijo Corona, tan espeso y sombrío es el bosque en este punto como a poca distancia más.

Diciendo esto dio un silbido, que luego fue contestado por otro. Silbó otra vez, y a poco se les reunieron los demás bandidos. Ferré se había apoyado al tronco de una robusta encina. Los bandidos conferenciaron un momento entre sí, y luego dirigiéndose al preso le dijo Corona:

── Debes morir…

── ¡¡Piedad!!… Ya mi familia pagará el dinero.

── Es tarde: no hay remedio, debes morir.

── ¡Tened compasión de mi esposa, de mis hijos!…

── No hay piedad ni compasión.

── ¡¡Fuego!!…

Dos bandidos dispararon a quema-ropa sus pistolas en el pecho y cabeza del desgraciado Ferré. Cayo éste medio muerto, y entonces casi todos los de la cuadrilla se cebaron en la víctima, cosiéndola a puñaladas. Antes de consumar su delito, habían obligado a Ferré a escribir una carta a su familia, cuyo contenido se reducía a encargarles con toda eficacia el que enviasen las ciento cincuenta onzas cuanto antes en el punto indicado en las anteriores y con las prevenciones que en las mismas se les hacían. A esta carta hicieron poner una fecha adelantada. El cadáver de Ferré quedó allí insepulto y abandonado. Los bandidos se dispersaron quedando dos encargados de hacer entregar la ultima carta de Ferré a la familia, caso que no hubiese entregado el dinero en el día de la fecha de la carta, y otros dos se encargaron de pasar a recoger la cantidad.

II

LAS FIERAS DEL BOSQUE DEVORAN EL CADÁVER: CASTIGO DE LOS MALVADOS

Han pasado once días, después de la horrorosa escena que acabamos de referir. La familia Ferré acaba de reunir, haciendo grandes sacrificios, las ciento cincuenta onzas de oro, que deben servir para rescatar a la cabeza de la misma, al padre querido, al esposo idolatrado. Era la tarde del día 16 de octubre del año 1848. Una mujer con un pañuelo negro en la cabeza y otro blanco en la mano, llevando a más un cesto bastante pesado debajo del brazo, sale del pueblo de Belltall en direccional punto llamado el Muro, término de Verdú. En dicho punto, y escondidos dentro de unas matas, veíanse dos hombres sentados en tierra, devorando con sus miradas todo el trecho de camino que podían en dirección a Belltall. Cualquiera que viniendo por aquella parte hubiese chocado con la mirada de aquellos cuatro ojos que, cual carbunclos, relucían por entre las malezas, hubiera retrocedido, pensando que eran dos fieras feroces y hambrientas que le acechaban para devorarle. Entre tanto la mujer seguía su camino, agitando de cuando en cuando, con mucho disimulo, el pañuelo que llevaba en la mano. Al llegar a un cuarto de hora de distancia del punto donde estaban atisbando los dos hombres, se detiene, pone la pesada cesta en tierra, se quita el pañuelo de la cabeza y coloca en la misma el otro pañuelo negro que llevaban en la mano. En esto uno de los dos hombres escondidos le dice al otro:

── ¿No ves, si es la que esperamos?

── Realmente, no puede ser otra, y confieso que tienes mejor vista que yo.

── Levantémonos y hagamos la contraseña convenida.

── Detente… ¿No ves un hombre que va corriendo como un galgo, hacia la mujer?

── Efectivamente.

── ¿Qué importa? Salgamos, somos dos, tenemos nuestros puñales y pistolas…

── Tienes razón; pero calla… me parece que es un mozo de las ESCUADRAS disfrazado.

── Estamos perdidos si realmente es así.

── Ya está cerca de la mujer… Ya la habla…

── Y ella se marcha con él…

── Embistamos…

── No, que es un mozo, y nos tendrán tendida una emboscada.

── Tienes razón. Huyamos. Todo se ha perdido. ¡Que lástima! !Ahora que casi lo tocábamos!…

He aquí lo que había sucedido. En aquel mismo día el alcalde y ayuntamiento de Guimerá habían recibido aviso por medio de un cazador de que en el bosque yacía el cadáver de un hombre horriblemente mutilado y devorado por las fieras. Dicho alcalde y ayuntamiento se habían trasladado en el punto indicado, acompañados de varios vecinos de Guimerá, entre ellos el hipócrita Roselló. Al llegar a dicho punto ¡qué horror! Se presentó a su vista el cadáver de un ser humano horrorosamente mutilado.

── ¡Las fieras lo han devorado! dijo Roselló.

Mas habiéndole examinado cuidadosamente, hubieron de advertir que realmente aquel hombre había sido devorado por las fieras, especialmente por los lobos muy abundantes en aquel bosque, pero que antes había sido asesinado por otros lobos, de pistola y puñal. Después examinando los restos de sus rasgados vestidos exclamaron todos:

── ¡Es el cadáver del desgraciado Ferrer!

── ¡Qué infamia!, exclamó entonces el fingido Roselló. ¡Qué pecado tan horrendo e imperdonable!… Y ¿cómo la tierra no se traga a unos monstruos semejantes?

En esto había llegado allí el valiente sub-cabo ya expresado Juan Martí, quien sin hacer caso de las exclamaciones de Roselló, lo primero que hizo fue mandar dos mozos a la familia de Ferrer para prevenirles del caso, a fin de que suspendiesen toda sugestión con los bandidos. Dichos mozos llegaron volando a la casa. Enteraron a la familia de lo que pasaba, pero ya había salido la mujer con las ciento cincuenta onzas para entregarlas a la canalla, según lo convenido. Entonces, uno de los mozos, muy ligero y andarín, cambió sus vestidos para no llamar la atención, y salió volando al encuentro de la mujer a fin de salvar, a lo menos, el dinero, ya que desgraciadamente no se había podido salvar a la persona. Ya han visto nuestros lectores como se fue en un tris el que la cantidad no hubiese pasado a manos de los malvados. Entre tanto la justicia de Guimerá había trasladado los restos mortales de Ferrer a dicho pueblo, y había dispuesto que se celebrasen los funerales para el eterno descanso de su alma. Roselló asistió a dichos funerales, distribuyendo candelas y orando con suma devoción, pero a pesar de esto el sub-cabo y los mozos ya recelaban y lo tenían en mal concepto.

Pero como era tan astuto y precavido, y por otra parte con su fingida devoción había adquirido y gozaba de tan gran fama de hombre de bien, que era muy arriesgado el prenderle sin tener alguna prueba de sus crímenes y delitos. Mas como las Escuadras son tan constantes y tenaces en la persecución de los malvados y en el descubrimiento de los delincuentes, el dicho cabo en el año 1850, determinó practicar un registro en la casa de dicho Roselló. ¡Oh providencia divina! en dicho registro se encontró una cuerda ensangrentada.

── ¿Ves esa cuerda? Es la en que teníais atado al infeliz Ferrer! Por ella he venido, veo que no me han engañado.

A pesar de su descarado cinismo e hipocresía, Roselló no tuvo bastante serenidad para resistir una prueba tan manifiesta y evidente. Por su declaración se supo el nombre de los demás autores de aquel delito. Roselló fue condenado a presidio perpetuo. Ramon Costa (a) Corona, que como hemos visto, era el capitán de la cuadrilla, después de haberse frustrado el cobro de las ciento cincuenta onzas, y temiendo la persecución de los mozos, se dirigió a Tarragona. Era un hombre intrépido y emprendedor. Había servido en el ejército de Isabel II durante la guerra de los siete años, pero había desertado: después fue cogido y condenado a muerte por el consejo de guerra. Mas Costa había tenido bastante arrojo y fortuna para escaparse de en medio de su escolta que le conducía al patíbulo. Una vez llegado a Tarragona, después del delito que dejamos referido, había tenido maña e influjo para ingresar en la guardia municipal de dicha ciudad. En ella servía en 1850, y acompañaba al inspector de instrucción primaria en la visita que estaba pasando en aquella provincia, cuando fue preso por el sub-cabo Juan Martí, y entregado a los tribunales que le condenaron a cadena perpetua. Otro de aquellos asesinos lo era Antonio Sans (a) Cano. Este se había refugiado a Barcelona, en cuya ciudad había logrado una plaza de loquero en el Hospital de Santa Cruz. Pero el celoso brigadier D. José Vivé comandante en aquel entonces de las Escuadras, hacía tiempo que lo buscaba, y como las Escuadras tarde o temprano dan con los malvados que buscan, así fue que dicho Sans fue cogido por el comandante y entregado a los tribunales, que le condenaron a cadena perpetua. Francisco Mata, cogido también por los mozos, fue condenado a 17 años de presidio. Antonio Monné (a) Pardalet, que era el dueño del terreno en que estaba situada la cueva en que tenían a Ferrer, fue preso también por los mozos y condenado por el tribunal a 17 años de presidio. A Roque Solé (a) Boté, se le encontró, en el acto de prenderle, el pantalón ensangrentado del infeliz Ferrer. También fueron capturados por las incansables Escuadras los demás cómplices y autores, a saber: Pablo Isern, Antonio Bernat y Juan Chinchó, que fueron condenados a 17 años de presidio.


Uniformes dels Mossos d’Esquadra al llarg del segle XIX



Comparteix la publicació:

1934, L’EMPRESONAMENT DEL SR. RECTOR

Un fet insòlit es va produir a Guimerà el 20 d’abril de l’any 1934 en el transcurs de la festa major petita, el dia de Sant Sebastianet. Ni més ni menys que el Sr. Rector va ser empresonat!

Abans de conèixer els fets i el context en que es van produir, aprofundirem en els orígens de la devoció a Sant Sebastià, patró de Guimerà, i la festivitat de Sant Sebastianet.

El culte i la devoció a Sant Sebastià té el seu origen en la creença que el sant hauria preservat a la vila de les pestes que van afectar el territori català a finals de segle XVI. Els documents que es conserven de la parròquia confirmen l’existència d’una confraria dedicada a Sant Sebastià des de l’any 1648, tot i que es creu que la devoció ja era present molts anys enrere en la vida religiosa del poble. Tanmateix, s’hauria invocat al sant en la pesta que va afectar Catalunya entre els anys 1648 i 1654, en plena guerra dels Segadors.

La festa de Sant Sebastianet però no apareix documentada fins a l’any 1751. Dos anys després es va fundar la confraria de Sant Esteve que va aplegar els fadrins que organitzaven la festa religiosa. En la celebració era habitual oficiar una missa al matí i una processó a la tarda. Amb el temps la festa de Sant Sebastianet es va anar consolidant i es va adoptar com a festa votada del poble en honor al sant, considerat com a guaridor de les malalties. Així, l’any 1883 l’ajuntament va decidir repetir-la anualment cada 20 d’abril i instaurar definitivament la festivitat de Sant Sebastianet com la festa major petita, donada la coincidència temporal de les dues grans festes del poble del mes de gener, Sant Sebastià, la festa major, i Sant Antoni, una celebració de gran tradició popular. Finalment, l’any 2001, l’ajuntament va acordar traslladar la festa major de Sant Sebastianet, que avui se celebra amb un caràcter ja més lúdic, al cap de setmana més proper al 20 d’abril.

Anem ara als fets i al context en que es van produir. En la dècada dels anys trenta del segle XX hi havia una creixent tensió i crispació en la societat catalana que també es feia evident en la vida diària dels pobles del nostre entorn. Se sortia de la dictadura de Primo de Rivera (1923-1930) i poc després, el 14 d’abril de 1931, el president Macià proclamava la República Catalana.

La divergència dels pronunciaments polítics provocava tibantor i desavinences entre els partidaris de la república i els conservadors, i entre els afins a l’església i els que no, els no-creients. Aquestes divergències sovint apareixien quan s’havien de celebrar processons o manifestacions religioses al carrer. Exemples de situacions d’aquesta mena les trobem l’any 1932 a Tàrrega. En aquell any fins i tot els actes religiosos de la festa major de maig van quedar exclosos del programa festiu. Dos mesos després durant les festes del barri del Carme la confrontació es va fer evident. Els veïns van demanar fer la processó tradicional i en primera instància l’alcalde la va autoritzar. Però quan la sol·licitud va arribar a la taula del governador civil aquest la va prohibir per evitar alteracions de l’ordre públic. Al final la processó es va fer dins l’església amb gran devoció dels fidels mentre que a fora se celebrava al mateix temps un concert de la banda municipal amb l’alegria de l’altra part de la ciutadania.

Un ambient semblant es devia viure a Guimerà aquells anys. Les discrepàncies polítiques i de creences marcaven el dia a dia de la gent. La societat s’anava dividint fins al punt que els partidaris d’uns anaven a un cafè i els altres a un altre.

Per aquelles dates Mn. Francesc X. Camí era el rector de la parròquia. Recordem que Mn. Camí va regir la rectoria de Guimerà durant molts anys, concretament des del 17 de desembre de 1930 fins al 12 de febrer de l’any 1962, dia en que va morir. La personalitat del rector així com l’estima que li tenia la gent es fa evident en la publicació que el poble de Guimerà li va dedicar l’any 1983: Mossèn Francesc X. Camí, rector de Guimerà (1871-1962). Les seves floretes Guimerà, Patronat de la Mare de Déu de la Bovera.

Mn. Camí, rector de Guimerà (arxiu guimera.info)

Els fets que van succeir durant la processó de Sant Sebastianet a Guimerà el 20 d’abril de l’any 1934 van ser un clar exemple d’aquesta dicotomia.

La crònica dels fets va ser publicada el 28 d’abril en el setmanari targarí Acció Comarcal, portaveu de la dreta regionalista, monàrquica i catòlica. Empresonament del Sr. Rector Acció Comarcal 28 d’abril de 1934

Segons la visió del setmanari els fets es van produir de la següent manera. Com era tradició per Sant Sebastianet els membres de la confraria de Sant Esteve organitzaven una processó que sortia de l’església i discorria pels carrers del poble. Aquell any la manifestació religiosa pels carrers de Guimerà va quedar prohibida, però finalment es va portar a terme per voluntat del poble. En el transcurs de la mateixa un grup de gent, segons els testimonis alguns partidaris d’esquerres, va començar a cridar i a insultar als eclesiàstics i a la gent que anava a la processó. Diuen que hi va haver certs moments de tensió i algun que altre aldarull i corredissa. Malgrat haver-hi certs moments d’incertesa sembla que la cosa no va anar a més gràcies a l’enteresa que van mostrar els que conformaven el seguici.

Processó de Sant Sebastià als anys 60 (arxiu guimera.info)

Detall d’una altra processó de la mateixa època (arxiu guimera.info)

Però la cosa no es va quedar aquí, algú va denunciar a les autoritats de Lleida que a Guimerà s’estaven produint greus disturbis a conseqüència d’una processó il·legal. Tot seguit van ser enviades unes patrulles de la Guàrdia Civil amb l’ordre de detenció del Sr. Rector. Com a conseqüència, Mn. Francesc X. Camí fou detingut en plena celebració religiosa i traslladat a la presó de Cervera on va quedar retingut tota la nit. Finalment, l’endemà fou alliberat i retornat al poble on va ser rebut amb grans mostres d’afecte per part de la població.

Mossèn Concordi Bonet Roselló va viure en primera persona els fets quan era un nen i en va deixar testimoni en el llibre que el poble de Guimerà li va dedicar a Mn. Camí l’any 1983:

La processó de sant Sebastianet de l’any 1934 no podia fer-se perquè era il·legal. Va fer-se contra el parer de Mossèn Camí. Greus aldarulls al Portal, interrompuda la processó. Mossèn Domingo [Vives], el vicari, fa entrar la canalla a l’entrada d’una casa per seguretat i per no sentir disbarats. El senyor Rector és endut cap a la presó de Cervera.

És un record punyent del dia de la meva primera comunió.

Mn. Concordi Bonet, fill de Guimerà de cal Moliné, va ser rector d’unes quantes parròquies del bisbat de Tarragona, entre elles Sarral, Rocafort de Queralt, I’Espluga Calba, Albinyana i Roda de Berà, on va morir l’any 2001.

El fet de conèixer aquesta història ens ajuda si més no a copsar el clima polític i social que vivia el poble de Guimerà i la societat catalana i espanyola dels anys trenta i d’alguna manera entendre el que passaria anys després amb l’esclat de la Guerra Civil.

Miquel Àngel Farré Targa



Comparteix la publicació:

LA GUERRA CIVIL A GUIMERÀ, AMB ULLS D’ADOLESCENT

El Josep de cal Biel era l’onzè de dotze germans. Els jubilats del poble encara el recorden per alguna de les seves múltiples facetes culturals: era un ferm defensor de la llengua catalana, li agradava llegir, havia fet teatre d’aficionats, va escriure tretze llibres –dotze dels quals, de poesia–, etc. Era, sobretot, un home de missa. De fet, fins i tot es va plantejar fer-se capellà. Però tot això ara no importa; el que és rellevant és el seu record de la Guerra Civil i les pàgines que va deixar escrites.

Quan va esclatar el conflicte, el Josep de cal Biel –mon pare– tenia dotze anys. Molts anys després, el 2000, escriuria el llibre Desestimada, una mena d’autobiografia que presentaria al programa Explica’ns la teva vida, que s’estava gestant a TV3. De les prop de 700 obres presentades, només una trentena van passar la selecció final del jurat. La resta van ser desestimades, motiu pel qual en Josep Rossell i Farré va decidir autoeditar un volum. Criden especialment l’atenció les pàgines dedicades als afers succeïts durant la Guerra Civil a Guimerà, que ell havia viscut i vist en primera persona, tot i que amb ulls d’adolescent.

Copio íntegrament el capítol Justícia a un Comitè (p. 25 i 26): «El meu germà Joan era, quan començà la guerra, el president de la Federació de Joves Cristians de Catalunya i jo era el president dels avantguardistes. Això sol, en aquells dies, ja era prou motiu per ésser afusellats tots els de casa, però a Guimerà tinguérem la sort de tenir un comitè amb molt de seny, principalment el president Josep Capdevila.

»Els primers dies vingué a casa i ens va dir: “No tingueu por, que aquí no ha de passar res. Abans de matar ningú, m’haurien de matar a mi”. Vingué, però, el dia de Sant Jaume i es presentà una allau de milicians i milicianes sortits de no sé on, que volien passar-ho tot a sang i foc.

»Aleshores ens feren avisar que ens amaguéssim perquè allò no ho podien deturar. Jo, en lloc d’amagar-me, vaig voler ésser present en tot, tant com pogués.

»Després d’entrar a beure, la riuada de forasters que havia vingut va pujar a cremar l’església gran. Tragueren les imatges a la placeta i hi calaren foc. Després baixaren a la capella, una esglesiola que hi havia al mig del poble. Clavat a la porta hi havia un rètol que començava així: “Respecteu aquest edifici que és del poble”, i continuava amb alguna advertència que ara no recordo.

»Un dels milicians, quan va llegir aquell rètol, cridant i blasfemant, digué: “Que teniu un comitè feixista en aquest poble? Porteu una bomba, porteu un perpal…” Un perpal li portaren tot seguit; de bombes, els pagesos del meu poble no en tenien. En aquestes circumstàncies arribà el president del comitè i encarant-s’hi li digué: “Companys, calmeu-vos. Aquí davant hi ha la casa d’un amic, al costat hi ha casa meva i, fins que ens en puguem fer una de nova, volem conservar la que tenim. Traurem les imatges, les portarem al riu i allí hi calarem foc; si voleu marxar, ja podeu fer-ho. Aquesta feina queda per a nosaltres”.

»Després, pensant que anirien a cremar l’ermita de la Bovera, tres homes s’avançaren per salvar de les flames la Mare de Déu. Aquests homes eren el Joan Prous (Blanc), i els altres no ho sé del cert, però em sembla que foren Pere Prous (Gatneu) i Pasqual Prous (Pinxo). Quan arribaren els piromaniàtics, la Mare de Déu ja era amagada a la faixa del Joan del Blanc.

»Durant el mandat d’aquest comitè, que fou gairebé d’un any, no passà res greu en el poble. Feren pagar uns diners a les famílies més riques, solament. Hi havia unes despeses extraordinàries i s’havien de recollir diners, també, de forma extraordinària».

Factures de guerra

Va ser una factura cara per a cal Biel, una casa que tenia carnisseria. Les raons eren òbvies, com s’explica al capítol Providència? Sort?: «A causa de no haver anat a l’exèrcit republicà els meus germans [grans], ens prengueren el ramat de pastura, cabres i ovelles, uns cent cinquanta caps i més de dues-centes bèsties de corral: porcs, conills, gallines, etc. Ens retiraren també la targeta de racionament i encara, com a càstig, ens portaren dos refugiats voluntaris del front d’Aragó que, en sentir les castanyes com petaven, se’n van apartar. Després d’aquests dos, quan ja se n’havien anat, un comissari polític i dos més dels grossos.

»Guardo uns comunicats que ens enviaven de tant en tant des de l’ajuntament, que transcric a continuació:

»”Tiquet de leche a favor del refugiado Federico González por la ración de medio litro de leche diario, advirtiendo que no debe faltarle por ser su único alimento. Guimerá, 8 de Enero de 1938. Alcalde Ramon Bellart. Valedero por 8 días.”

»”L’ajuntament, en sessió d’aquesta data, acorda acceptar el donatiu que oferiu espontàniament de 500 pessetes d’ajut per a despeses de guerra, avisant-vos que la dita quantitat la fareu efectiva fins avui a les sis de la tarda i podreu continuar la vostra indústria. En cas contrari es donarà compte a Ordre Públic que sou enemic del règim, perquè teniu un fill emboscat i heu fet algunes manifestacions que us condemnen. Guimerà, 24 de març de 1938. Alcalde Ramon Roca”». I, com aquests, el pare va publicar tres comunicats més.

A les memòries de Josep Rossell hi ha tretze pàgines dedicades a la Guerra Civil, una contesa que va concloure quan el pare ja tenia quinze anys. «El poble estava tan cansat de la guerra que fins i tot algunes persones d’esquerra compromeses amb el règim exclamaven: “Que vinguin ja d’una vegada i que s’acabi tot això”. Els més intel·lectuals catalanistes temien, però, la persecució que cauria sobre Catalunya.

»Havent entrat les tropes de Franco al poble, el meu pare i altres homes d’Acció Catòlica digueren a les autoritats: “A Guimerà, no hem de matar ni empresonar ningú. Ells respectaren la vida i la presó. Respectem-ho també nosaltres”.»

El Josep Rossell i Farré, de cal Biel, de gran.

Política i fe

Altres temes tractats al llibre Desestimada són l’excursió a Tarragona que els escolans del poble i els avantguardistes van fer amb el vicari quan ja es temia l’inici del conflicte; el bombardeig a un magatzem d’armament de Tàrrega; el degoteig de refugiats republicans que van acollir a cal Biel, etc. El que més crida l’atenció és fins a quin punt era determinat la fe religiosa perquè et situessin en un bàndol o l’altre. I, si no ho creieu, llegiu aquest fragment:

«No ho sé del cert, però crec que devia ser l’any 1932 que es formà a Guimerà la Federació de Joves Cristians de Catalunya, de la qual fou president el meu germà Joan; el segon, el Jaume Busquets; i el tercer fins a la seva desfeta el juliol del 1936, també el meu germà Joan.

»Al cap de poc es constituí el grup d’avantguardistes del qual vaig ser elegit president, tot i que era un dels més joves de la colla, i vaig ser reelegit cada any fins al 1936.

»Tot i que la Federació estava al marge de tot partit polític, alguns dels joves formaven part de la Lliga Catalana, considerada de dretes. Jo era, doncs, considerat el cap dels nens de dretes».

Segur que mon pare va ser de dretes perquè, de petit, l’havien assenyalat com a tal. Ell es va desentendre de la política de ben jove, fora de Guimerà sempre va treballar com a obrer ras, mai va simpatitzar amb la monarquia i en tot moment va defensar la llengua i la cultura catalana. Amb aquest perfil, podria haver-se sentit còmode en qualsevol altra esfera. De fet, a Cal Biel, eren només de gent de missa i pacifistes i, com tants, no volien saber res de conflictes armats. Prova d’això és que els dos germans grans de la casa, el Joan i el Domingo, van intentar travessar els Pirineus en diverses ocasions. A un li va tocar estar a un bàndol i a l’altre al bàndol contrari. El Joan mai va tornar de la guerra ni mai més se’n va tenir notícia.

Fills de Josep Rossell van comprar aquesta casa del carrer de l’Hospital el 1997 i li van posar el nom de cal Josep del Biel.

Recuperar la memòria escrita d’aquells anys

L’objectiu d’aquest post és recuperar la memòria escrita de la Guerra Civil a Guimerà. Potser a casa vostra encara conserveu retalls de premsa, correspondència, comunicats i altres materials que esperen sortir de la foscor d’aquella època i de la por i del silenci posteriors. Si aconseguim reunir força escrits, qui sap què en pot sortir? Un altre article per a aquest web, un bon reportatge que podria publicar-se a la premsa comarcal, un llibre que podria editar aquesta associació… Qui ho sap?! En qualsevol cas, us encoratjo a obrir calaixos, buidar capses i remenar papers antics. Tant de bo en puguem continuar parlant.

 

Albert Rossell i Farré

Ca les Orenetes



Comparteix la publicació:

2007, LA GIGAFOTO

En l’entrada 1885, LA PRIMERA FOTOGRAFIA PANORÀMICA DE GUIMERÀ, parlàvem d’aquesta primera fotografia panoràmica del poble, investigant qui l’havia fet, des d’on s’havia realitzat…

Fem ara un salt de més de 120 anys fins al gener de 2007 per parlar d’una altra fotografia, de nou una panoràmica. Aquesta vegada, sí que tenim tota la informació. Es tracta de la gigafoto feta per en Josep Giribet, un dels pioners d’introduir aquesta tècnica al nostre país (2006), i que amablement ens ha compartit. Aquest va ser un encàrrec de la Generalitat de Catalunya (Direcció General del Patrimoni cultural) per documentar i compartir el patrimoni cultural de Catalunya.

Per crear aquest tipus d’imatges es fa servir un sistema de composició de mosaics ajuntant un gran nombre de fotografies digitals d’alta resolució. En aquest cas, ens ho explica directament en Josep Giribet: “vaig utilitzar una càmera Canon EOS 5D MkII amb un objectiu Canon 70-200mm. El control del mosaic de fotos va ser fet amb el ‘robot’ Gigapan Epic Pro (desenvolupat en un projecte de recerca a la Carnegie Mellon University, amb la participació del Josep Giribet). Es van fer un total de 70 fotos per unir-les amb una sola imatge de 17541×5432 píxels posteriorment retallada a 14173 x 5244 pix (a 72dpi). Es podria imprimir una imatge en paper d’uns 5 metres (a 72dpi).”

El procés en detall per a la creació de la gigafoto aplicat a la pintura mural, que és la mateixa tècnica per fer la d’espais naturals o monumentals, com el cas de Guimerà, el trobareu en el següent article LA FOTOGRAFIA DE MOLT ALTA RESOLUCIÓ APLICADA A LA PINTURA, Josep Giribet.

De forma molt resumida, podem dir que en el lloc triat per a fer la fotografia, es va situar el trípode i la càmera, amb una òptica de 200 mm,16 i es va procedir a fer el mosaic de fotos, amb files i columnes, tot solapant les imatges entre un 20% i 30% entre cadascuna d’elles. El mosaic d’imatges va ser processat posteriorment unint totes les imatges per a generar un únic fitxer i finalment s’aplica un procés de correcció del color.

En aquesta part ampliada del campanar de l’església, podeu veure el nivell de detall i nitidesa aconseguit amb aquest procés. En la imatge inferior podem veure la torre partida per a comparar la gigafoto, amb una fotografia de qualitat estàndard i a més a més, feta des de menys distància. Com més amplieu la imatge, més notòries es fan les diferències. Mai més ben dit, una imatge val més que mil paraules!

Podeu accedir a la imatge a màxima resolució en aquest ENLLAÇ al portal Gigapan.

Finalment, per a completar la documentació d’aquest article, li vam preguntar al Josep, des de quin punt s’havia fet la fotografia, però no recordava el lloc exacte. Així que hem emprat de nou la tècnica d’anàlisi de la imatge, tal com vam fer amb la primera fotografia panoràmica. A partir de les amplades relatives amb la que es veuen les 2 cares de diferents edificacions i emprant càlculs trigonomètrics, es pot determinar l’angle des del qual s’ha fet la fotografia, respecte a aquella edificació.

Projectant aquesta visual i repetint el procés des de diferents edificis, la intersecció d’aquestes línies ens porta, de nou, a un punt molt proper a la Font Cirera. Això sí, en aquest cas el procés ha estat força més senzill, ja que l’alt nivell de detall de la imatge permet de treure mesures molt més precises.

I bé, només apuntem que aquesta no és l’única gigafoto que en Josep Giribet ha fet per a documentar el patrimoni cultural de Guimerà. Però això, ja és una altra història…

 

Josep Giribet, Jordi Sender



Comparteix la publicació:

JUJOL, L’ESBÓS AMAGAT

Potser estem davant del primer esbós que Josep Maria Jujol va realitzar del retaule i altar pel presbiteri de l’església de Santa Maria de Guimerà.

Podem dir que gairebé es tracta d’un esbós “amagat”, fins ara desconegut per tots aquells que no som estudiosos d’aquest genial arquitecte.

Un treball trobat a la pàgina 27 del magnífic llibre “La arquitectura de J.M.Jujol”, editat pel Col·legi d’Arquitectes de Catalunya i Balears.

Gairebé totes les imatges que apareixen en aquest llibre estan degudament referenciades i documentades, no és així en el cas que ens ocupa, aquí no hi trobem ni data, ni lloc, ni cap mena d’informació.

Afortunadament, l’evidència és ben visible, no hi ha dubte que és Guimerà.

En el llibre “Jujol a Guimerà” publicat per la parròquia de Santa Maria, nº 10 de la col·lecció Guimerà-Bovera-Vallsanta, hi podem veure els dos esbossos que ja coneixiem fins ara, datats de 1940 i 1941.

Tots tres dibuixos preparatoris de Jujol, reflecteixen perfectament la idea concebuda pel mestre; només hi ha una variant respecte a l’obra acabada, la figura de Sant Sebastià, que apareix a l’esquerra, finalment fou substituïda per Sant Josep. Es va determinar que Sant Sebastià mereixia un altar propi (lamentablement, un altar que mai es va dur a terme).

Per què diem que aquest darrer esbós “descobert” podria ser el primer?

Si bé les imatges es troben en la seva invariable disposició aèria, el dibuix encara no ens mostra els dossers de fusta que cobreixen i uneixen totes les figures, un detall important i definitiu que després acabarà lligant tot el conjunt.

Josep Maria Jujol fou un arquitecte polifacètic, un gran dibuixant i amb un complet domini de totes les arts plàstiques; un treballador detallista i amb una espontaneïtat genial; estiuejant a Guimerà els anys 1930,1931 i 1932, tornà el 1939, acabada la guerra, per fer-se càrrec d’aquesta magnífica obra inaugurada el 1946, deixant així aquest valuós llegat pel poble i per tota Catalunya.

 

Josep M. Minguell Llorens



Comparteix la publicació:

SOBRE EL DRET DE LAUDEMI DEL COMTE DE GUIMERÀ

 (Comentari a la Sent. del TS de 07/03/1866)

Avui, palplantats a l’altra banda del riu, mentre ens sorprenem mirant i remirant l’arquitectura del poble de Guimerà, coronat per les restes del castell i de la torre, ben segur que no ens costarà res deixar anar el pensament i, fent una volada enrere, imaginar altres temps amb senyors i servents habitant al castell, vivint una mica al marge de la gent del poble que sojornava en les cases distribuïdes esglaonadament als seus peus, ocupada, majoritàriament, en les feines pròpies de l’agricultura i de la ramaderia.

En la imaginació podem recrear les activitats i les relacions entre les persones, semblantment a com ho fem davant d’un Pessebre per les festes de Nadal, o contemplant un diorama. Però no podem donar per fet, ni tenir per segur, que les relacions entre el senyor del castell (el comte, des de 1599) i la gent del poble de Guimerà, fossin harmonioses i cordials, car tenien desacords importants, tensions i controvèrsies que donaren lloc a la presentació i tramitació de diverses reclamacions en els jutjats i tribunals sobre les obligacions relacionades amb els drets de propietat sobre les terres, la qual cosa fa pensar en l’existència d’un cert malestar generalitzat que no era bo per a ningú, i segurament, partint d’aquesta base, van acabar amb diferents acords o concòrdies, la més important de les quals consta documentada en escriptura atorgada al castell de Guimerà el 29 d’abril de 1606 entre el Comte, d’una part, i el Batlle, els Jurats i 56 veïns de la vila, d’altra part.

Anotem que en aquella data el primer comte de Guimerà, Gaspar Galceran de Pinós i Castre (Barcelona 15/11/1584-Saragossa 15/07/1638), intel·lectual, amant de les lletres, dels epigrames i de les coses antigues, el qual sempre feu ostentació del títol, signa una concòrdia amb el Batlle i els veïns de Guimerà.

Les diferències i discussions entre el comte i els veïns de Guimerà giraven entorn del pagament del lluïsme o laudemi, per la transmissió (venda, donació, heretament) de les terres, propietat del senyor/comte, que conreaven aquests, i que havien rebut en emfiteusi.

L’emfiteusi és una institució molt antiga (algunes formes ja s’aplicaven en el món clàssic de Grècia i de Roma) que va tenir un gran desenvolupament a l’ombra del 2 feudalisme, i que consisteix en un desdoblament de la propietat d’una cosa (generalment, una finca) mitjançant un contracte pel qual el senyor (propietari de la terra, i/o d’altres immobles), reservant-se el domini directe de la mateixa, i cedeix el domini útil a una altra persona per tal que hi treballi, la millori i en tregui rendiment.

L’emfiteuta, en rebre el domini útil està obligat a pagar un cànon o una renda anual al senyor, reconeixent així que conserva el domini directe de la finca, i també una quantitat (generalment un percentatge del seu valor) per cada transmissió, anomenat lluïsme o laudemi.

Així podem entendre que els senyors, i la noblesa, poguessin viure, més o menys desvagats, en llurs castells i mansions, perquè tenien garantits ingressos procedents de les rendes de terres, molins, i altres immobles donats en emfiteusi.

A Guimerà les tensions, i els plets, entre el comte, titular del domini directe sobre les finques del territori que conreaven els vilatans, se centraven en el pagament del laudemi meritat per la cada transmissió, i amb la Concòrdia de 29 d’abril de 1606 s’arriba a un acord transigint totes les reclamacions judicials i acabant els plets que les parts tenien pendents a Barcelona.

Resumidament, la concòrdia estableix que, el comte, perdonant als guimeranencs els deutes i delictes comesos, d’ara endavant, en lloc de cobrar un terç per cada transmissió onerosa, cobrarà un ral per lliura, i, en lloc de cobrar mig terç per cada transmissió lucrativa (herències), cobrarà mig lluïsme.

Per la seva banda, el Batlle, els Jurats i els veïns de Guimerà estaven obligats a fer un capbreu (document on es relacionen els béns que tenien en emfiteusi) i a reconèixer el comte com a senyor alodial i directe de les propietats, possessions, rèdits, delmes, censos i qualsevulla altra cosa que estiguessin obligats a fer.

Però la Concòrdia de 1606 no fou definitiva, continuaren les controvèrsies i calgueren nous reconeixements, confessions generals i acords el 1608, 1664 i 1698, però sense aconseguir pacificar les relacions fins que el 22 d’octubre de 1788, un segle després, amb la intervenció d’apoderats i amigables componedors, s’acorda que, després de cada confessió general, cadascun dels veïns la faria individualment respecte de llurs propietats.

I és en aquest context de controvèrsies i enfrontaments sobre el pagament dels laudemis meritats per la venda de finques, i el seu import, entre el comte i la gent del poble de Guimerà, es dona el cas que, el 20 de setembre de 1858, Josep i Joan Boleda, pare i fill, venen a Josep Gasul, una peça de terra, part campa, part plantada 3 de vinya i part boscosa, de sis jornals de cabuda, en el terme de Guimerà, partida anomenada de Clot, del Gran o Vallsanta, per un preu de 5.866 rs. 67 cént., i una altra peça de terra boscosa, de dos jornals i un quart de cabuda, en el mateix terme i partida de La Coma Juliana, en 1.173 rs. I 33 cénts.

El comprador no fa cap manifestació, ni paga al comte el laudemi establert, per la qual cosa, el 22 de novembre de 1862, llurs representants, argumentant que té el domini directe sobre la terra de la partida de Vallsanta, presenten una demanda al Jutjat de Cervera contra Josep Gasul amb la petició que sigui condemnat al pagament del 10 per cent del preu de la compra, en concepte de laudemi, al reconeixement del domini directe sobre la finca esmentada, i les costes del judici.

En la data de presentació de la demanda ostentava el títol de comte de Guimerà José Manuel Fadrique de Silva Fernández de Hijar y Palafox (29/03/1776-16/07/1863), que morí durant la tramitació del plet. El comte era un aristòcrata i militar, resident a Madrid, que fou director del Museu del Prado entre 1826 i 1838, aconseguint mantenir la integritat de les col·leccions a la mort de Ferran VII, per la qual cosa hem de pensar que no va tenir cap intervenció directa en la reclamació judicial, que seria presentada pels seus representants i/o apoderats.

Sorprèn una mica que només es reclami el laudemi per la venda de la finca de Vallsanta, deixant al marge de la reclamació la finca de la Coma Juliana. Però per aclarir aquest punt, caldria una investigació suplementària que ara no podem fer.

Com era d’esperar, el demandat, Josep Gasul s’oposà a la demanda al·legant que el comte no tenia el domini directe sobre la finca, que ni ell mateix, ni llurs antecessors havien atorgat escriptura d’emfiteusi, i que, els drets de senyoriu havien desaparegut en virtut del decret de les Corts de Cadis de 6 d’agost de 1811, i de les normes aclaridores posteriors. I que, pel cas que no s’acceptessin aquests arguments, demana que es declari que correspon pagar un laudemi del dos per cent del preu de la finca tal com disposaven les lleis vigents.

L’oposició a la demanda introdueix un argument important fent referència a l’abolició dels senyorius, que el podem veure des d’una perspectiva més àmplia tenint en compte la legislació desamortitzadora promulgada en diferents moments del segle dinou. El Decret de 6 d’agost de 1811 suprimeix i deixa sense efecte els senyorius jurisdiccionals, que reverteixen a la nació, així com les prestacions reals i personals procedents d’un títol jurisdiccional o feudal, i només es mantenen vigents els que es consideren territorials. Per això es consideren subsistents els censos, pensions, rendes i terrenys de propietat particular en relació amb els quals hi ha un contracte onerós.

Per complir amb les normes esmentades sobre abolició i subsistència de senyorius, prèviament a la presentació de la demanda el comte havia tramitat en el Jutjat un expedient mitjançant el qual es declara que el senyoriu que exercia en la vila de Guimerà era de naturalesa territorial i de propietat particular, mantenint subsistents i obligatoris els contractes fets en relació amb utilitzacions, arrendaments, censos i altres.

I la declaració d’aquest expedient judicial previ serveix ara d’argument al Jutjat que tramita la reclamació del comte del laudemi al Josep Gasul per a establir que les concòrdies de 1606 i 1788 no tenien per objecte una prestació d’origen feudal, sinó només transigir els plets que tenien pendents el comte i els veïns de Guimerà en relació amb els pagaments de laudemis i, que aquest, per si mateix, no denota senyoriu territorial i vassallatge, i és un dret que correspon al titular del domini directe de la finca venuda.

El jutjat de Cervera estima parcialment la demanda del comte i condemna a Josep Gasul a reconèixer el domini directe d’aquest i pagar un laudemi del dos per cent. Però l’Audiència de Barcelona, estimant el recurs presentat pel demandant, modifica la sentència d’instància i condemna a pagar una quota de laudemi del deu per cent, això és, al pagament de 586,67 rals.

 Josep Gasul, disconforme amb aquesta resolució formula recurs de cassació davant el tribunal suprem, que és desestimat per sentència el 7 de març de 1866, amb imposició de les costes.

Aquesta sentència fou publicada en la Gaceta de Madrid de 18 de març de 1866, i també en la col·lecció legislativa, d’on n’he pogut treure una còpia.

Deixant a banda altres consideracions, la sentència del tribunal suprem comentada deixa clar que, en virtut de les normes sobre senyorius, han quedat abolides les prestacions reals i personals derivades d’un títol jurisdiccional o feudal, i també que el dret de laudemi que reclama el comte de Guimerà no és una prestació feudal, sinó un dret derivat de les concòrdies i pactes establert amb els batlles i veïns del poble.

La sentència comentada obre una porta per a parlar sobre la vigència de l’emfiteusi, els censos, i altres drets reals que continuen vigents i estan regulats en el Dret Civil Català, malgrat que des del segle passat s’hagin dictat diverses disposicions per a la seva regulació i extinció.

No em consta que, actualment, hi hagi vigents drets d’emfiteusi, i/o censos emfitèutics al terme de Guimerà, però tenint en compte que, en el cas comentat, es demanda per una transmissió feta a mitjan segle dinou, cal pensar que o bé hi ha una renúncia 5 expressa del comte, o bé, que els drets hagin prescrit, i que s’hagin extingit per aplicació de les normes vigents. En qualsevol cas, sobre una possibilitat de recerca en aquest àmbit.

Finalment, comentar que, després de la mort del primer comte de Guimerà (aparer meu, el més autèntic i representatiu, malgrat no viure al castell, atès que sempre es presentava com a tal) el títol passa a la casa d’Hijar, i queda integrat en un lloc secundari de la llarga llista de títols mobiliaris que es relacionen després del ducat d’Hijar. Per això, la sentència comentada s’encapçala fent referència al plet entre el Duc d’Hijar, Comte de Guimerà, amb Josep Gasull, i, a partir d’aquí el contingut del text queda referenciat al Duc, i el Comte queda com una menció secundària.

Josep Corbella i Duch



Comparteix la publicació:

2024, TROBADA D’URBAN SKETCHERS A GUIMERÀ

Aquesta història és una història relativament recent que comença el primer de maig de l’any 2022 quan cap al migdia, sortint del Museu, veig una persona asseguda a les escales que van de les Ascorones al carrer de la Goleta que estava dibuixant al seu bloc.

Sense pensar-m’ho dues vegades, em vaig acostar al dibuixant. Era un home amb barba blanca que portava gorra, amb aspecte d’artista i potser una mica més jove que jo. El primer que vaig fer és compartir amb ell l’agradable sorpresa que em va provocar trobar-me’l dibuixant, fet que em recordava quan, de petit, sovint es podien veure a Guimerà pintors dibuixant en diferents indrets del poble.

L’home i jo vam iniciar una agradable conversa on em va explicar que ell dibuixava gairebé tots els caps de setmana, sol o amb grup, a diferents indrets i que era la segona vegada que venia a fer-ho a Guimerà perquè el poble li agradava molt. Em va dir que ell es deia Martí Viladomat i que formava part dels Urban Sketchers (USk). Seguidament, jo li vaig dir que formava part de l’Associació Guimera.info entitat que gestionava el Museu de Guimerà. La conversa va ser molt agradable, tant que ens va portar a plantejar-nos si tindria sentit fer en el futur alguna cosa plegats a Guimerà i després de donar-nos email i telèfon, vam acordar que ens ho pensaríem.

Deixeu-me ara fer un incís respecte als USk per si no coneixeu aquest moviment de dibuixants…

Els Urban Scketchers, o USk, són una comunitat global de dibuixants que es va constituir com una organització sense ànim de lucre l’any 2009 a l’estat de Washington, als EUA.  Estan organitzats per grups arreu del món formant part d’una xarxa global que, segons ells diuen, treballa per connectar el món dibuix a dibuix.

Els USk tenen unes regles que defineixen l’esperit i la pràctica del moviment, que estan recollides dins del “Manifest Urban Sketchers” i que diuen:

  • Dibuixem in situ, a cobert o a l’aire lliure, capturant directament el que observem.
  • Els nostres dibuixos expliquen la història del nostre entorn, dels llocs on vivim i viatgem.
  • Els nostres dibuixos són un registre fidel del temps i l’espai.
  • Som fidels a les escenes que presenciem.
  • Utilitzem qualsevol mitjà i valorem l’estil individual.
  • Ens ajudem mútuament i dibuixem junts.
  • Compartim els nostres dibuixos en línia.
  • Mostrem el món, un dibuix a la vegada.

Fet l’incís, dir-vos que un mes després de la trobada amb el Martí, a primers de juny, vam tenir un primer contacte on va sorgir la idea d’organitzar a Guimerà una trobada de USk. El Martí per la part dels USk va contactar amb el Joan Mestre (USk de Lleida) i amb la Míriam Paredes (USk de Ponent de Tàrrega) i tots plegats vam iniciar el procés per avaluar la possibilitat.

Després d’algunes reunions on les coses van fluir molt bé, els USk van analitzar quina podria ser l’afluència de participants en la trobada i també van plantejar les seves necessitats i nosaltres juntament amb l’Ajuntament i Viu Guimerà, vam acordar com contribuiríem cadascú per tal que la trobada fos un èxit.  A mitjan juliol ja teníem la data per la trobada, el 5 d’octubre de 2024 i la participació estimada de poc més de 100 USk.

El dissabte 5 d’octubre a partir de les 9h van començar a arribar de diferents indrets de Catalunya els USk inscrits a la trobada que un cop acreditats a la Plaça Major, a poc a poc es van anar distribuint pels carrers de Guimerà.

La meravellosa imatge de Guimerà amb els seus carrers sembrats de dibuixants m’evocava aquells anys quan de petit sovint s’hi veien pintors amb els seus cavallets plantats davant de l’indret que havien triat per la seva obra.

La participació va ser un èxit, 113 dibuixants que van dibuixar tot el matí fins al migdia que van anar a fer-se la fotografia final de grup per immortalitzar la trobada.

El feedback dels dibuixants que van participar en la trobada va ser molt positiu. També ho va ser per la part dels organitzadors que ens hem platejat repetir-la aquest any 2025.

El 16 de novembre de 2019 ja hi va haver una trobada dels USk de Lleida a Guimerà on hi van participar uns 50 dibuixants i la van organitzar els USk de Lleida.

Aquí hi teniu tota la informació de les diferents trobades de USk que s’han fet a Guimerà.

Estaria molt bé que any rere any la trobada anés millorant fins assolir el format que la convertís en una data esperada del calendari anual dels USk. Aquest ha de ser l’objectiu dels organitzadors, especialment els que estem per la part del poble.

Pasqual Prous



Comparteix la publicació:

DOVELLES A SALTACAVALL, UNA RARESA A GUIMERÀ

S’anomena dovella, bàsicament, a cadascuna de les peces que conformen un arc, encara que a vegades les dovelles es disposen en línia recta, formant el que es coneix com a llinda adovellada o a nivell.

Aquest és el cas que ens ocupa. A Guimerà és tota una raresa.

Es tracta d’una solució arquitectònica molt utilitzada a l’època renaixentista; una raresa que trobem integrada en un portal de Guimerà, poble medieval per excel·lència.

Conegut a Catalunya com adovellat a saltacavall i com dintel engatillado a l’estat espanyol, és un sistema constructiu on les dovelles munten una damunt de l’altre formant una mena de encoixinat.

Un recurs ja conegut des de l’imperi romà, molt útil per evitar que les dovelles es despengin, un fet, lamentablement, habitual en els tradicionals arcs medievals de mig punt.

A part d’una funció pràctica, suposava també, un canvi estètic, una “moda”; l’arribada del renaixement marcava un salt de l’època medieval a l’època moderna.

A Guimerà hi ha una bona mostra d’arquitectura renaixentista; quasi sempre finestrals incorporats a façanes originàriament medievals, cases modestes guarnides de noblesa. Potser ornaments de l’antic castell?

El portal motiu d’aquest article porta gravada la data de 1681, potser una mica fora del pur renaixement que molts historiadors situen entre els segles XV-XVI; així i tot, és un clar exemple dels canvis constructius que s’estaven produint.

Aquesta mostra, potser única a Guimerà, es troba al carrer Cendra a Cala Elisabet (abans Cal Barbos), entre Cal Colom i Cala Munda, pel damunt de la bassa del molí.

Als portals de Guimerà són molt freqüents, a part dels bells arcs de mig punt,

les llindes d’una sola peça, d’una sola pedra.

El que no és gens habitual és una llinda adovellada en línia recta. Certament, un treball molt bonic i en un molt bon estat de conservació Així doncs, aquesta casa, aquesta façana, tot passejant, bé es mereix una visita.

Josep M. Minguell Llorens



Comparteix la publicació:

1885, LA PRIMERA FOTOGRAFIA PANORÀMICA DE GUIMERÀ

Ara fa just 140 anys (juny de 1885), un fotògraf va plantar la seva càmera a Guimerà i va realitzar la que és la fotografia panoràmica més antiga que tenim constància.

Si mireu bé, s’hi poden veure força diferències aquí i allà en comparació amb l’actualitat. Potser la més remarcable la trobarem si ens fixen en les restes del castell, ja malmès després dels fets de la primera guerra Carlina (vegeu l’entrada 1835, LA LEGIÓ ESTRANGERA ENVAEIX GUIMERÀ). S’hi pot veure la torre, encara sencera i també “es pot observar la que podria ser part de la façana del castell que mirava al poble i que podria tenir algunes restes gòtiques en alguna finestra i uns aparents contraforts de la paret feta amb treballats carreus” (El castell de Guimerà, pàg. 186).

Ampliem la part on es veu el Castell. I també un dibuix corresponent a la dita fotografia, del Joan Duch.

I si fa no fa, fins on heu llegit, era la idea i contingut inicial d’aquest article, fent una crida a tothom que tingués informació extra al respecte, que ens ho fes saber a través dels comentaris. Qui la va fer? Des d’on es va fer? On és l’original, si és que encara existeix?…

El fet és que a mesura que anava preparant aquesta entrada al blog, he pogut recopilar informació addicional (gràcies a tots!) molt interessant, que comparteixo, en l’ordre cronològic segons va anar sorgint.

Parlem primer de qui va ser l’autor d’aquesta fotografia. En Josep Giribet de Tàrrega, autor d’una Gigafoto de Guimerà, amb qui estem preparant un article que publicarem aviat, ens ha aportat el que podria ser una revelació sobre la primera panoràmica de Guimerà.

Possiblement, l’original era placa de vidre i la còpia feta sobre paper amb la tècnica de l’albúmina, molt estesa durant la segona meitat del segle XIX, però especialment delicada i sensible al pas del temps, produint-se un progressiu esvaïment de la imatge. Malauradament, no en tenim cap, per tant, el que exposem a continuació entra en el terreny de l’especulació i encara que és difícil de demostrar, en tot cas, és força versemblant.

Anys enrere, en Josep va trobar en unes golfes una panoràmica de Tàrrega del 1880, segurament una de les primeres que se’n va fer. Per sort, en ser l’original, al darrere portava un segell que deia J. Sagrista, Igualada.

Estirant aquest fil va descobrir que el fotògraf barceloní Josep Sagristà i Creus es va instal·lar a Igualada cap al 1880 i segons explica la REVISTA D’IGUALADA: Aquest fotògraf, per tal de fer valer la seva condició de fotògraf professional, s’anunciava al diari amb una clara referència als fotògrafs que no eren professionals: “El que ofrena sus servicios al público no es ningún pintor de brocha gorda…” Amb l’ajut d’un corresponsal, Sagristà va anar a tots els pobles de la comarca, per tal de poder retratar totes les persones que ho desitgessin sense haver de desplaçar-se a Igualada, i al mateix temps sembla que feia una vista del poble que regalava a l’Ajuntament.

Evidentment, sense l’original de la panoràmica de Guimerà no podem saber si aquesta és una de les fotografies d’en Josep Sagrista, però en tot cas sembla probable. Caldrà continuar investigant.

Si comparem les fotografies de Tàrrega i de Guimerà, podem veure que tenen les mateixes proporcions i també en els dos casos, la panoràmica en paper està feta unint dues fotografies per poder abastar així el camp visual necessari.  Com diu en Josep, “un indici més”.

Bé, si algú tingués un original de la fotografia amb el segell de l’autor, serviria per corroborar aquesta afirmació.

I un cop hem posat una mica de llum al tema del fotògraf, vaig començar a mirar si podíem esbrinar des d’on s’havia fet la fotografia, en la que es pot llegir:

Preguntant on es troba la Costa del Canó, el Sebastià de Cal Sebastianet va indicar que és el nom que al poble es dona al tram de camí que va de l’era Belleta a l’entrador del Xalet del Cobo, o sigui a l’altura de la font Cirera.

I millor encara, el Francesc de Cal Catxó ja havia estat mirant aquest tema, i fet una estimació d’aquesta ubicació. A continuació, les seves explicacions:

Atès que la foto feta des del mateix camí no queda amb el mateix enquadrament que l’original, ens disposem a buscar, no massa lluny, el punt que es podria considerar òptim. Hem intentat triangular la posició del fotògraf a partir de diferents punts de referència que es poden veure a la foto original.

Primer intentem definir l’alçada des d’on es va fer la foto. Ens serveix de guia la part solana de darrere del poble que es pot veure a la foto, respecte als punts més alts visibles de la torre i el campanar.

Partim tot seguit de les parts visibles dels carrers Migdia, les Piques i de la Font (costa del Barri) que s’aprecien a la foto de 1885, que són espais que actualment es conserven molt semblants a com eren fa 140 anys. Des d’aquests espais podem traçar, sobre el plànol del poble actual, una línia recta en direcció al punt de l’obaga on podia estar situat el fotògraf.

Si tracem aquestes tres línies, des del carrer de la Font (cal Moretes), des del carrer Migdia (entre ca la Mília i cal Caragol) i des del carrer de les Piques (carreró d’accés al Casal), es creuen en un punt de l’obaga del poble. Per sobre de cal Garrell i uns metres a l’est.

Obertura visible del carrer Migdia a la cantonada entre cal Caragol i ca la Mília Vell.

 

És en aquest darrer punt on es va fer la foto següent:

 

I ja posats en aquest tema, per la meva banda també havia pensat un altre mètode per a calcular la posició des d’on s’havia fet la fotografia.

Es basa en les amplades relatives amb la que es veuen les 2 cares de diferents edificacions. Emprant càlculs trigonomètrics, es pot determinar l’angle des del qual s’ha fet la fotografia, respecte a aquella edificació. Ho fem primer pel campanar de l’església i ho repetim de nou amb una casa prou allunyada.

Si projectem les línies amb l’angle corresponent, des de la cara frontal de cadascun dels edificis triats, i tenim en compte la seva orientació en el mapa, en la intersecció d’aquestes línies, trobarem el punt (aproximat) on es va situar la càmera fotogràfica ara fa 140 anys. Si bé el procediment matemàtic és precís, cal tenir en compte els errors que podem haver comès en les mesures fetes sobre la fotografia. Una petita desviació de 0.5 graus en l’angle calculat, projectada a la distància aproximada de 400 metres al lloc on estava la camera, es transforma en una imprecisió d’entre 3 i 4 metres.

Amb els dos mètodes obtenim resultats molt semblants! No devem anar gaire desencaminats.

Fins aquí les recerques fetes, que no han estat poques, respecte a aquesta antiga fotografia.

I de nou, demanem que si algú té més informació, si us plau, feu-nos-la arribar!

 

Jordi Sender i Beleta, Francesc Castanyer Minguell, Josep Giribet Torrelles

 



Comparteix la publicació:

1911, L’ARRIBADA DE L’AIGUA POTABLE A GUIMERÀ

Guimerà a finals de segle XIX tenia una població al voltant de 1.400 habitants, era un poble viu amb un bon nombre de projectes sobre la taula que l’havien d’impulsar cap al nou segle amb il·lusió, uns que es van materialitzar i d’altres que haurien d’esperar.

L’Ajuntament de Guimerà evidentment estava al darrere de tots aquests projectes i procurava fer-los realitat en la mesura que li era possible. Així l’any 1887 el consistori va acordar arranjar els carrers i places de la vila pel seu mal estat i per a fer-ho s’utilitzaren pedres procedents del castell. L’any 1894 es va enllestir el tram de la carretera de Guimerà fins a enllaçar amb la general de Montblanc a Artesa de Segre, una via que facilitaria el trànsit de persones i mercaderies.

Altres projectes en els que l’ajuntament i els vilatans havien posat molts esforços per desgràcia no van fructificar. Aquest va ser el cas de l’arribada del ferrocarril, projecte que s’arrossegava des de finals de segle XIX i que finalment es va desestimar en iniciar-se la dècada dels anys trenta.

Les necessitats bàsiques de la població s’havien de cobrir sense dilació, però la seva resolució no arribaria fins a ja entrat el segle XX: l’aigua potable, la llum, el telèfon, el nou cementiri, les escoles…

Certament, la manca d’aigua potable devia ser una de les principals preocupacions dels ajuntaments de Guimerà de finals del segle XIX i inicis del segle XX, ja que sovint va ser motiu de debat en els plens municipals tal com s’evidencia en el redactat de les actes.

El maig de 1897 es va plantejar la conducció d’aigües des de la font del Cha, Montargull, Cornet i Sangola fins a un dipòsit que facilités l’aigua a la població. L’estudi no va anar més enllà i l’abastiment d’aigua al poble va continuar sent un problema difícil de resoldre. Finalment, però, l’any 1910 es va començar a posar fil a l’agulla. Es redacta un nou projecte i en la sessió municipal de 5 de juny s’acorda la conducció de l’aigua potable des de la font de la Sangola, que brolla de la partida dels Rats, fins a Guimerà amb la conformitat dels propietaris per on han de passar les canonades.

En la villa de Guimerá a cinco junio de mil novecientos diez. Reunidos en la sala capitular los Sres del Ayuntamiento que al margen se expresan con asistencia ademas de los propietarios siguientes: D. Francisco Pont Bergada, D. Francisco Sans Saperes, D. Ramon Duch Minguell, D. Juan Llort Amenós D. Antonio Roig Duch, D. Francisco Armengol Duch, D. Antonio Bergadá Bergadá. D. Francisco Boleda Pedró, D. José Armengol Pijoan, D. José Antonio Docon Sierra, D. José Minguella Bordes, D. Manuel Bonet Prous, D. Sebastian Domenech Nadal, D. Francisco de P. Esteve Bagés, D. Salvador Civit Timoneda, D. Francisco Rosich Minguell, D. Sebastian Bosch Porta, D. Antonio Miró Alba y Herederos de Ramon Puigdeval; previamente invitados por el Sr. Alcalde Presidente D. José Prous Farran al objeto de tratar de la traïda de aguas potables a esta población de la fuente que mana en la partida Rats y denominada Sangola, desde cuyo punto la tuberia de conducción deberá atravesar los terrenos que el ingeniero indicarà y al efecto, los citados propietarios que se hallan conformes en que dicha tuberia atraviese las fincas sin expropiación alguna para ellos, forman la presente con los demàs tres concejales concurrentes de que certifico.

El Alcalde José Prous

Concejales: José Pedro, José Minguella, Francisco Minguella, Antonio Ramon, Francisco Rosich, Jaime Cortasans

Propietarios: Francisco Pont, Juan Llort, José Minguella

A ruego de Antonio Roig y Francisco Armengol Duch, José Minguell

Siguen las firmas

 

El projecte doncs va tirar endavant i finalment el 17 d’abril de 1911, coincidint amb Dilluns de Pasqua, s’inaugurava la portada d’aigües al poble enmig d’una gran multitud en una diada molt festiva.

Guimerà i la font d’aigua potable l’any 1915

En la festa que es va organitzar hi va participar el cor de Preixana i el poble va obsequiar els diputats presents, autoritats i convidats amb un gran banquet que va ser amenitzat per la banda de música targarina la Familiar Tarragense. Posteriorment, tothom es va dirigir a la plaça on es va descobrir una làpida commemorativa de la inauguració de les fonts, en honor del Sr. José Matheu Ferrer, diputat a Corts per Cervera, enmig de l’entusiasme dels guimeranencs. Seguidament, hi va haver parlaments del mateix Sr. Matheu, dels diputats provincials Sr. Riu Vendrell i Sr. Florensa, del Sr. Jové, del Sr. Josep Prous Farran, alcalde de Guimerà, i també del rector, tots ells molt aplaudits.

Els detalls de la festa els coneixem a partir de la descripció que fa el 29 d’abril de 1911 el corresponsal de Guimerà de la revista El Ciervo, publicació periòdica cerverina. Us deixem la crònica de l’esdeveniment:

Desde Guimerá con motivo de celebrarse la fiesta de la virgen de la Bobera, que ha coincidido este año con la inauguración de la traída de aguas potables al pueblo de Guimerá, ayer se congregó en el santuario de la virgen enorme gentío de los pueblos de la Sagarra y de Urgel que acudieron á presenciar las fiestas.

A cosa de las diez y media de la mañana llegaron a Guimerá en automóvil el diputado á cortes por Cervera D. José Matheu y los diputados provinciales Sres. Riu y Florensa, organizándose la comitiva en marcha al santuario de la virgen entre aplausos estruendosos y vivas al señor Matheu y diputados provinciales por aquel distrito.

Los divinos oficios, solemnísimos, y el sermón, a cargo del Rdo. D. Miguel Piera, muy  sentido y elocuente.

Cantaron los coros de Preixana, muy bien dirigidos, con verdadero arte, varias de las composiciones de su repertorio, se celebró el esplendido banquete con que á los diputados obsequiaba el pueblo de Guimerá, amenizando la comida la banda de música Familiar Tarragense al descorcharse el champagne e Rdo. D. Miguel Piera y el alcalde, expresaron en nombre del pueblo de Guimerá la profunda gratitud que siente por lo mucho que hace por ellos el diputado D. José Matheu. Leyéronse luego poesías alusivas al acto, encomiásticas del Sr. Matheu.

Organizase inmediatamente corridas a pié, disparo de morteretes y tracas etc, etc. y se dirigieron todos á la plaza al acto de descubrir la lápida conmemorativa que por acuerdo del Ayuntamiento de Guimerá y en honor al Sr. Matheu se ha construido y que dice: Al diputado de cortes D. José Matheu Ferrer, el pueblo de Guimerá agradecido, acordó construir esta lápida en 17 abril 1911. Fué una explosión de entusiasmo delirante, de vitores á Matheu á Florensa, a Riu que se repetian sin cesar, pidieron que les dirigiese la palabra el diputado provincial señor Florensa y nuestro amigo, con aquella palabra cálida y elocuente que tanto admiramos, pronunció un discurso que era de inmensa gratitud por las repetidas atenciones que de Guimerá ha recibido, y que me obligan decía á ser siempre un ardiente defensor de vuestros intereses. Aludió a la última campaña electoral y, dijo, vuestros aplausos, vuestra simpatía, es el más precioso obsequio que podía apetecer, porqué en la desproporción entre los que yo soy y lo que vuestro cariño quiere, hallo nuevo motivo de agradecimiento.

Terminó su discurso con un ¡Viva Guimerá!

Siguióle el Sr. Riu Vendrell que fue relatando la serie de trabajos finalizados en favor del distrito por D. José Matheu, diciendo que con hechos, con realidades, es como se demuestra al país que se es digno de representarlo. Fue muy aplaudido.

El Sr. Jove abundó en las ideas de sus compañeros, manifestando á si mismo la profunda gratitud que el país debe al Sr. Matheu por sus desvelos. También fue muy aplaudido, así como el Sr. Alcalde y cura párroco en sus discursos.

El Sr. Matheu dio gracias á todos en breves y elocuentes frases y manifestó que seguiría siempre la labor que se impuso al representar en Cortes al distrito de Cervera, de trabajar constantemente por la prosperidad del país. Una ovación delirante acojía sus palabras.

Luego fueron todos á ver las fuentes que al pueblo de Guimerá ha regalado el Sr. Matheu y en el automóvil marcharon otra vez los diputados, mientras los acordes de la música y el batir de palmas ahogaba las voces de ¡viva el Sr. Matheu! ¡viva el Sr. Florensa!

EL CORRESPONSAL

Detall de la font del pont

D’aquesta manera tan festiva es va celebrar una gran fita pels guimeranencs, l’arribada de l’aigua potable a la població.

Miquel Àngel Farré Targa



Comparteix la publicació: